Una pieza donde la materia define el carácter.
La tapa travertino aporta una superficie clara y sofisticada, que ilumina el conjunto y se convierte en el punto de atención.
En contraste, el cuerpo negro con frente ranurado introduce profundidad y textura, generando un juego sutil de luces y sombras que enriquece la lectura del volumen.
Su silueta de líneas suaves equilibra la composición y le da una impronta contemporánea, pensada para organizar el espacio con presencia y sensibilidad material.
Medidas: 200 x 40 x 45cm